El turismo es uno de los motores de la economía española, y es por ello que las inversiones en el sector de hostelería han generado tan buenos dividendos en la península ibérica en los últimos cuarenta años.

Grandes cadenas hoteleras españolas como Meliá, Iberostar, Grupo NH, Barceló Hotel Grup, entre otros tantos, se han convertido en imperios gracias al crecimiento de España como destino turístico, especialmente desde los años ’80, aprovechando también el ingreso de España en la Unión Europea en 1986 y posteriormente la adopción del euro como moneda hacia finales de los años ‘90.

Aunque la crisis financiera del 2008 causó estragos en el sector debido a la sobrevaloración de los activos y un endeudamiento insostenible para las cadenas, hoy en día el sector continúa expandiéndose, generando oportunidades para fondos de inversión y franquicias que anteriormente no habían dado el salto al mercado español.

¿Cuáles son los grandes mercados hoteleros en España?

Las grandes ciudades como Madrid y Barcelona, siguen siendo los principales destinos y por tanto predilectos por los inversores a la hora de plantearse un proyecto. A estas dos ciudades se suman otras como Bilbao, San Sebastián y Málaga, además de Baleares, Canarias, y la costa mediterránea, que va desde la Costa Brava hasta la Costa del Sol.

Sin embargo, cada vez cobran mayor relevancia las ciudades secundarias, como Sevilla, Santiago de Compostela, Toledo, Valladolid, Córdoba, Granada y Alicante, tal como describe el informe de Christie & Co sobre el Mercado Hotelero en España.

Cabe destacar que, aunque el mercado de hoteles cuatro y cinco estrellas está abarcado en gran medida por las grandes cadenas hoteleras, se está viendo cada vez mayor inversión en hoteles tres estrellas, hostales y hoteles lifestyle; ámbitos que permiten ir a públicos más específicos y competir por los mercados que apelan a un turismo más experiencial.

¿Cuáles son las previsiones del sector?

Según información de Hosteltur, en 2017 la inversión en el mercado hotelero español ha alcanzado los 3.907 millones de euros entre transacciones de hoteles existentes, de inmuebles para su reconversión a hotel y de suelo para desarrollo hotelero. Esto le ha permitido ubicarse como el segundo mercado europeo de inversión hotelera, sólo por detrás del Reino Unido. Se espera que 2018 supere dicha cifra.

De ese total, la mayor parte de la inversión se la reparten entre Madrid y Barcelona, siendo la capital española la ciudad que más capital atrajo, con 637 millones, comparado con los 422 de Barcelona, que desde septiembre de 2018 en adelante ha visto mermada la inversión.

Cabe destacar también que el 61% de los fondos proceden de inversión extranjera.

Aunque se espera una moderación del crecimiento en el último semestre de 2018, analistas consideran que, debido al posicionamiento alcanzado por el turismo en España, seguirá siendo una de las alternativas de inversión preferentes en Europa a mediano y largo plazo.

Invertir con criterio

Uno de los errores cometidos por los fondos de inversión y empresas durante los años de la crisis financiera fue sobrestimar sus activos y realizar operaciones con unas previsiones muy por encima de la realidad. Es por ello que cualquier persona que desee invertir en el sector de hostelería en España debe asegurarse de contar con un estudio de mercado que valore la viabilidad del proyecto a mediano y largo plazo, así como también deberá conocer la normativa legal aplicable en la localidad.

En el caso de adquisición de inmuebles u hoteles ya operativos o antes de asociarse con otra organización u operadora para iniciar un proyecto, también resulta conveniente la realización de un due dilligence para comprobar que no existan pasivos ni irregularidades que puedan afectar la rentabilidad o viabilidad del negocio.

En Rete Iuris asesoramos a nuestros clientes a lo largo de todo el proceso de inversión, desde la valoración de oportunidades hasta el arranque de la operación del negocio. Contáctenos a través de nuestro formulario sin compromiso.